
Viktor Frankl y la increíble iniciativa con la que ayudó a jóvenes estudiantes
- Instituto Victor Frankl

- hace 3 días
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Viktor Frankl y la increíble iniciativa con la que ayudó a jóvenes estudiantes
Cuando escuchamos el nombre de Viktor Frankl, normalmente pensamos en El hombre en busca de sentido, en la logoterapia o en su experiencia como prisionero durante el Holocausto.
Pero hay una parte menos conocida de su historia que comenzó cuando Frankl todavía era muy joven y que tiene mucho que ver con algo que muchos estudiantes conocen bien: la presión por obtener buenos resultados y el miedo a fracasar.
Antes de ser famoso, Frankl ya estaba preocupado por los jóvenes
A finales de la década de 1920, mientras desarrollaba su carrera en medicina y psicología, Viktor Frankl comenzó a interesarse especialmente por los problemas emocionales que enfrentaban los adolescentes.
En Viena, donde vivía, existía preocupación por los casos de estudiantes que atravesaban crisis graves relacionadas con las calificaciones y los periodos de entrega de resultados escolares.
Frankl decidió hacer algo al respecto.
Impulsó centros de orientación gratuitos para jóvenes, donde los estudiantes podían encontrar apoyo y orientación durante momentos difíciles.
La idea se extendió y contó con la participación de otros profesionales.
Lo sorprendente es que Frankl tenía poco más de 20 años cuando comenzó a involucrarse en este tipo de iniciativas.
¿Qué tenía de especial su forma de pensar?
Frankl empezó a comprender algo que después sería fundamental en su trabajo:
una persona necesita encontrar razones para seguir avanzando, incluso cuando está atravesando un momento difícil.
Para un estudiante, suspender un examen, no conseguir la calificación esperada o sentirse perdido respecto al futuro puede parecer enorme en ese momento.
Pero un resultado académico no define toda una vida.
Frankl dedicaría buena parte de su carrera a estudiar precisamente la importancia del sentido, la responsabilidad y la capacidad humana para responder ante las circunstancias.
Con el tiempo desarrollaría la logoterapia, una corriente de psicoterapia centrada en la búsqueda de sentido.
El dato curioso.
Aquí está lo realmente interesante:
Viktor Frankl trabajó ayudando a jóvenes mucho antes de convertirse en el reconocido psiquiatra y escritor que conocemos actualmente.
Su interés por el sentido de la vida no nació únicamente de sus experiencias posteriores durante la Segunda Guerra Mundial. Ya desde su juventud se preguntaba qué podía ayudar a una persona a enfrentarse a la desesperanza.
Eso cambia un poco la imagen que solemos tener de él.
Frankl no fue simplemente alguien que sobrevivió a circunstancias extraordinariamente difíciles y después escribió sobre ellas. Ya llevaba años estudiando la mente humana y tratando de ayudar a otras personas a encontrar razones para continuar.
¿Y qué tiene que ver esto contigo?
Probablemente mucho más de lo que parece.
Ser joven significa vivir una etapa llena de primeras veces: elegir qué estudiar, descubrir qué se te da bien, equivocarte, cambiar de opinión, conocer personas, despedirte de otras y comenzar a preguntarte qué quieres hacer con tu vida.
Y no tener todas las respuestas es normal.
Una de las grandes ideas que podemos recuperar del pensamiento de Frankl es que el sentido no tiene por qué aparecer de repente como una gran revelación.
Puede construirse a través de lo que haces, de las personas que quieres, de aquello que puedes aportar y de la actitud que eliges ante situaciones que no puedes cambiar.
Quizá hoy todavía no sepas exactamente qué quieres hacer dentro de diez años.
Pero puedes empezar con una pregunta mucho más sencilla:
¿Qué puedo hacer hoy para acercarme a la persona que quiero llegar a ser?
Esa pregunta puede ser un buen comienzo.
Instituto Víctor Frankl
Aprender también significa descubrir quién eres, desarrollar tu potencial y comenzar a
construir un futuro con sentido.


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